“La Magia del Guardarropas”

Cuenta la leyenda que cada miércoles noches después de sentir que ya todos se marchan a casa, sale de su escondite nuestro personaje encantado “Luz Mágica”.
Ella adora vestirse con todo lo que en su camino encuentra. Sabe muy bien donde encontrar lo que necesita para verse como los niños que visitan este estupendo lugar.
En el guardarropa encuentra todo su vestuario, muy autentico y original, ya que los niños olvidan siempre algo antes de marcharse a casa.
En ocasiones toma los zapatos de Ania y las medias de Lenia, a veces los pantalones de Armando y la camisa de Viviana, le gustan los guantes de Luis y la bufanda de Camilo, el gorro de Lucas y para acentuar termina colocando algún globo olvidado por algún niño en alguna esquina, este lo pone cuidadosamente entre la bufanda y el gorro.
Los miércoles noche “Luz Mágica” presenta sus encantos por todo este maravilloso lugar infantil.
A veces los miércoles en las tardes se realizan diferentes encuentros y actividades en este cautivador lugar donde siempre uno que otro niño olvida alguna prenda de vestir en el guardarropas, esto le da la oportunidad a “Luz Mágica” para colorear sus fantasías y travesuras de aventuras creativas.
“Luz Mágica” encantada con la ingenuidad infantil de aquel espacio y con su gran imaginacion hace posible realizar sus sueños mágicos acompañada siempre de su musa creativa.
Un día deseó tener un nuevo nombre, quería tener un nombre como los niños que visitan el lugar. Y pensando y buscando, se puso el nombre “La Magia del Guardarropas”
“Luz Mágica” es una luz de muchos colores, no hace ruidos pero transmite un sonido agradable. “Luz Mágica” puede pensar y ver, pero no tiene un cuerpo como el de los niños que visitan el Centro.
Un día descubrió que al juntar las prendas de vestir de los niños que encontraba en el guardarropa le hacia parecerse a los peques que visitan el Centro y esto le lleno de felicidad. Suele reírse mucho de si misma cuando se mira en el espejo.
Podría pasar que los zapatos fuesen muy chicos y color rosa, los pantalones demasiado grandes, la camisa ni muy grande ni muy chiquita, lo mismo podía ser un gorro que una gorra, a veces colocaba gafas de sol, y por lo general ninguna de las prendas era proporcional a la otra, lo que en la mayoría de las ocaciones este aspecto artistico e innovador le provocaba mucha risa.
En uno de estos momentos de alegría incondicional fue cuando encontró su nombre. “La Magia del Guardarropas”
La Magia del Guardarropas al principio de sus aventuras estuvo siempre sola, hasta que llego el gran día, donde encontró a su primer amigo.
Aquella noche mientras jugaba y se divertía, sintió un ruido en el baño. Al escuchar el ruido tuvo un gran susto. En ese instante solo supo quedarse muy tranquila, casi inmóvil, para concentrarse muy bien en aquel nuevo y diferente sonido.
Pasaron unos minutos y todo seguía en silencio, cuando comprendió que al parecer no había nada que temer. Camino muy despacio hacia el baño para descubrir quien o que había acaparado su atención. Cautelosamente y llena de curiosidad busco y rebusco. Su luz iluminaba el pequeño espacio, miro todo muy bien, pero no encontró nada. Esto no le daba mucha paz y llena de interés se fue cautelosamente a husmear en la cocina, fue entonces así, que encontró, a quien hoy es, su mejor y gran amigo.
- Haaaaa!
- Huiyiuyiuyui!
- ¡Qué susto!
- ¡Huiyiuyiuyui! ¡Huiyiuyiuyui!
- ¿Quién eres tu?
- ¡Huiyiuyiuyui!
- ¡No comprendo nada!
- ¡Huiyiuyiuyui! ¡Huiyiuyiuyui! ¡Huiyiuyiuyui!
- ¡Sigo sin comprender, lo siento!
- ¡Hui, yiu, yiu, yui!
- A ver, vamos por parte. Yo soy Filip ¿Y tú quién eres?
- ¡Hui, yiu, yiu, yui! ¡Huiyiuyiuyui!
- Muy bien, lentamente voy entendiendo, tu eres ¡Hui, yiu, yiu, yui! Hablas en ¡Hui, yiu, yiu, yui! eres de ¡Hui, yiu, yiu, yui! Y te vistes como un ¡Hui, yiu, yiu, yui!
- ¡Huiyiuyiuyui! ¡Huiyiuyiuyui! ¡Huiyiuyiuyui!
- Es la primera vez que te veo, también es la primer vez que me dejan fuera del armario. Pero hoy me olvidaron en el baño cuando me estuvieron limpiando y como soy muy curioso quise ver si alguien mas estaba aquí y salí en busca de aventuras.
- ¡Huiii, yiiiu, yiuuu, yui!
- Y para mi gran sorpresa te encuentro a ti. ¿Tu eres algo así, como una luz llena de magia y empaquetada en muchas ropas, que no van muy bien juntas, o me equivoco?
- ¡Huiyiuyiuyui!
- Entonces mi nueva amiga “Luz Mágica” yo te propongo que juguemos juntos y nos recreemos en este fantástico lugar como lo hacen las madres de los niños y sus hijos cuando vienen en las mañanas y en las tardes. ¿Qué te parece la idea?
- ¡Huiyiuyiuyui! ¡Huiyiuyiuyui!
Y fue así como la mascota amarilla del Centro y La Magia del Guardarropas se conocieron y se hicieron desde aquel momento grandes y buenos amigos.
Solían contarse muchas historias, cantaban juntos las canciones que escuchaban durante el día cantar a los niños, y se divertían de una forma grata y amena dentro de su mundo imaginario e infantil.
La magia del Guardarropas nunca mas se sintió sola los miércoles por la noche, ya que como Filip tenia una nueva y hermosa misión, y ya no lo guardaban en el armario los miércoles al cerrar el Centro.
Resulta que en las tardes de algunos miércoles suele acompañar los encuentros y las actividades del Centro con una niña que lee cuentos a los mas chicos y cuando la niña termina sus lecturas, coloca amablemente a Filip en algún lugar del Centro, pero no mas en una gaveta ni mucho menos en el oscuro armario.
La niña que leía tenia doce años de edad, era muy tímida y reservada, su familia venia de muy lejos, y disfrutaba mucho de poder leerle historias a los mas pequeños del Centro.
Para romper con sus miedos y su timidez, alguien del Centro le recomendó tener siempre en las tardes de lecturas la compañía de Filip. Por esta razón al terminar los miércoles las actividades de lectura, ya no escondían a Filip en el armario oscuro, mas bien lo colocaban cómodamente donde todos le pudieran ver.
La niña leía siempre cuentos cortos y alegres, llenos de colores y aventuras. Pero paso que un día leyó una historia no muy larga pero algo triste. Este día la niña se quedo hasta el final y antes de que todos se fueran a casa, se escondió donde nadie la podía ver y cuando estuvo segura de que todos se habían marchado salió cautelosamente de su refugio infantil.
Hoy la niña de nuestra historia estaba algo triste, cabizbaja salió lentamente de su escondite con los ojos llenos de lagrimas y la nariz llena de mocos.
Se dirigió con pasos cortos al baño para lavarse las manos y limpiarse la cara. Mientras se secaba las manos escucho un ruido y pudo sentir que alguien mas estaba allí también.
- ¿Quién podría ser? - se preguntó.
Estaba casi segura de que todos se habían marchado a casa. Se puso una toalla en la cabeza para asustar a quien fuera. Muy despacio abrió la puerta del baño y al salir vio una hermosa luz disfrazada de personaje infantil acompañada de la mascota amarilla del Centro, lo que le provocó un gran susto que le hizo gritar muy alto mientras la toalla salió volando muy lejos.
La Magia del Guardarropas y Filip también se asustaron y los tres gritaron a la misma vez corriendo al mismo tiempo en direcciones diferentes por todo el Centro.
Inmediatamente se produjo silencio muy agradable que los fue llenando de preguntas y curiosidad. Nuestros tres aventureros se habían escondido muy bien, y cada uno sin a penas moverse esperaba desde su lugar que alguien saliera o saludara. Y así paso un buen rato, hasta que La Magia del Guardarropas dejo ver su luz disfrazada.
- ¡Hui, yiu, yiu, yui!
Filip también se lleno de valor y comenzaba a conversar.
- Hola, yo soy Filip y Huiyiuyiuyui es mi mejor y gran amiga. ¿Y tú quién eres?
- Hola, me llamo Anita, yo soy la niña a la que le haces compañía algunos miércoles en las lecturas de por las tardes.
- Hola Anita-dijo la mascota amarilla.
- ¡Huiyiuyiuyui!
- ¿Quién es Huiyiuyiuyui? - quiso saber desde su escondite la hermosa Anita.
- Huiyiuyiuyui es mi amiga, la magia encantada - respondió Filip desde su escondite.
- ¿Puedo salir entonces que nadie me va a comer? - pregunto Anita en voz baja.
- Nosotros no nos comemos a nadie - respondió Filip amablemente.
- Hui yiu yiu yui!
- ¡Muy bien! ¡Yo cuento hasta tres y a la voz de tres salimos todos! - Sugirió Anita.
- ¡Muy bien! - respondió Filip.
- ¡Huiyiuyiuyui!
- ¡Uno, dos y tres! - Grito enérgicamente Anita.
- ¡Huiyiuyiuyui!
- ¡Hola Anita! - Con mucha alegría saludo Filip a la niña.
- ¡Hola! - ¿Y tú desde cuando puedes hablar? - Preguntó Anita llena de curiosidad.
- ¡Siempre he podido hablar! ¡Pero lo prefiero en las noches, cuando felizmente puedo jugar con los lindos recuerdos que todas las familias depositan en este mágico lugar cada mañana! ¿Y tu qué haces a esta hora todavía aquí? ¡Tus padres han de estar muy angustiados! - Dijo Filip algo preocupado.
- Estoy triste, por algo que ocurrió, pero ahora ya no tiene mas importancia. ¡Verlos a ustedes me ayuda a convertir la tristeza en alegrías! - Respondió Anita llena de felicidad.
- ¡Tengo una gran idea, juguemos un rato y luego te marchas a casa antes de que tus padres salgan en tu búsqueda por todas partes! - Dijo Filip lleno de magia.
- ¡Me gusta tu idea! ¡Entonces juguemos! - Grito Anita llena de energía.
- ¡Huiyiuyiuyui!
Así llenos de amor y fantasía jugaron los tres un largo rato, hasta que Anita se dio cuenta de lo tarde que se le había hecho, también estaba muy cansada y tenia mucha hambre.
- ¡Ya es muy tarde me tengo que ir a casa! - Dijo Anita con la frente empapada en sudor.
-¿Qué le contaras a tus padres? - Quiso saber Filip.
- No mucho, en el camino algo se me ocurrirá - Dijo la niña ofreciéndoles una sonrisa de amistad.
- ¿Nos visitaras otra vez en las noches? - Preguntaba Filip mientras le daba un beso en la mejilla.
- ¡Hoy ha sido nuestra primera noche de juegos, pero les prometo que no será la ultima! ¡Tendremos muchas otras noches de juegos y alegrías! - Respondió Anita antes de cerrar la puerta del centro.
Aquella noche Anita llego muy feliz a casa, converso con sus padres y les pidió perdón por su demora. Sus padres llenos de amor comprendieron las fantasías de Anita.
Y cuenta la leyenda, que en las noches encantadas se reúnen nuestros tres personajes para reír jugar y cantar.

Y si tu corazón se llena de fantasías y colores tal vez puedas ver y escuchar como alegremente en las noches mágicas se llena de encanto el Centro de la familia en Wintertuhr.
Yordanka Jaschke.